El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó en un mensaje público que el líder supremo de Irán, Ali Jameneí, “está muerto”, calificándolo como “una de las personas más malvadas de la historia”.
Trump sostuvo que la operación representa “justicia” no solo para el pueblo iraní, sino también para ciudadanos estadounidenses y personas de otros países que, según indicó, fueron víctimas de acciones atribuidas al liderazgo iraní.
El mandatario aseguró que la ofensiva fue posible gracias a sistemas de inteligencia y rastreo “altamente sofisticados”, en coordinación con Israel, y señaló que otros líderes iraníes también habrían muerto durante los ataques.
En su declaración, el presidente estadounidense afirmó que este momento representa “la mayor oportunidad para que el pueblo iraní retome su país” y aseguró que miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), así como fuerzas militares y policiales, estarían buscando inmunidad.
Asimismo, advirtió que los bombardeos continuarán “de manera fuerte y puntual” durante el tiempo que sea necesario para alcanzar lo que describió como el objetivo de “paz en todo el Medio Oriente y el mundo”.
El pronunciamiento se produce en medio de una creciente tensión regional tras los recientes ataques contra objetivos en territorio iraní y las amenazas de represalias por parte de Teherán.
