El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este viernes una advertencia contundente: cualquier avión militar venezolano que represente una amenaza directa para las fuerzas estadounidenses en el Caribe será derribado.
La declaración surge tras un incidente en el que aviones F-16 de Venezuela sobrevolaron un buque estadounidense dedicado a operaciones antidrogas. Como respuesta, el Pentágono desplegó diez cazas F-35 en Puerto Rico, reforzando la presencia militar en la región.
Durante una conferencia desde el Salón Oval, Trump declaró:
“Se meterán en problemas. Se lo haremos saber. Si nos ponen en una posición peligrosa, serán derribados”.
Operación antidrogas y presencia militar en el Caribe
El despliegue forma parte de una de las operaciones navales más grandes en las últimas décadas cerca de Venezuela, con el objetivo de frenar el incremento del tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
“Miles de millones de dólares en drogas están entrando a nuestro país desde Venezuela”, afirmó Trump, destacando que la ofensiva busca detener el flujo de estupefacientes y combatir la inmigración ilegal.
El presidente también anunció el cambio oficial de nombre del Departamento de Defensa, que vuelve a llamarse Departamento de Guerra, para “recuperar el espíritu ofensivo de las fuerzas armadas”.
Sin intención de derrocar a Maduro… pero con mensaje firme
Aunque Trump negó que esta operación tenga como objetivo derrocar al régimen de Nicolás Maduro, calificó las elecciones en Venezuela como “muy extrañas” y criticó duramente a las autoridades venezolanas por permitir que el narcotráfico “ponga en riesgo la seguridad nacional”.
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el general Dan Caine respaldaron las medidas, asegurando que EE.UU. mantendrá una postura ofensiva, estratégica y decisiva ante cualquier provocación.
