La Dirección de Desarrollo Social Supérate (DDSS), en coordinación con el Sistema Único de Beneficiarios (SIUBEN), anunció la incorporación de 40 mil nuevas familias a la Ruta de Superación de la Pobreza (RSP), una estrategia de inclusión social integral que busca ampliar las oportunidades de desarrollo y garantizar acompañamiento a los hogares más vulnerables del país.
Durante el acto de presentación, el director del SIUBEN, Augusto de los Santos, explicó que el programa no se limita a transferencias monetarias, sino que ofrece acompañamiento real para transformar vidas.
“Nuestra función es identificar y focalizar las familias que necesitan este apoyo. No se trata solo de recibir una tarjeta, se trata de abrirles las puertas a una verdadera oportunidad de superación”, afirmó.
Por su parte, Siria Frías, subdirectora de Superación de la Pobreza de Supérate, resaltó que las familias incorporadas accederán a apoyo económico, pero también a formaciones, capacitaciones, empleo y oportunidades de emprendimiento.
“Hoy inicia un camino junto a ustedes. No estarán solos, recibirán llamadas y visitas para acompañar su proceso y ayudarlos a alcanzar los sueños que tienen”, señaló.
La actividad se realizó en el Club Deportivo y Cultural La Fe y contó con la presencia de autoridades y representantes comunitarios, entre ellos Wailly Lewis Mejía, subdirector de Protección Social; Damelia Zapata, subdirectora de Proyectos Sociales; Modesto Guzmán, director de la DGDC; y Hipólito Beltré, administrador del Aeropuerto Internacional de Las Américas.
Impacto y expansión
Con esta nueva integración, la Ruta de Superación de la Pobreza alcanza 276,951 hogares beneficiados, lo que representa más de 830,853 personas impactadas en todo el país entre marzo de 2024 y septiembre de 2025.
El modelo aborda la pobreza desde una perspectiva multidimensional, con acciones en hábitos saludables, superación social y económica, capacitación técnica, habilidades tecnológicas y participación comunitaria.
De cara al futuro, la meta es impactar 1,495,141 hogares (más de 4,4 millones de personas) al 2028, consolidando una red de apoyo comunitario que impulse la autonomía, la cohesión social y la movilidad económica en los sectores más
vulnerables.
