El Senado de los Estados Unidos aprobó una resolución que busca restringir los poderes de guerra del presidente Donald Trump en relación con Venezuela, estableciendo que cualquier acción militar futura deberá contar con la autorización previa del Congreso.
La iniciativa fue respaldada por una mayoría legislativa que expresó preocupación por el uso unilateral de la fuerza militar y por las recientes operaciones vinculadas al conflicto venezolano. Los senadores que apoyaron la resolución sostienen que la Constitución estadounidense reserva al Congreso la facultad de declarar la guerra y autorizar intervenciones militares, por lo que consideran necesario reforzar los controles institucionales.
La medida surge en un contexto de alta tensión geopolítica, luego de acciones militares ejecutadas por Estados Unidos en la región, lo que reavivó el debate interno sobre los límites del poder presidencial en materia de seguridad y política exterior.
Aunque la resolución fue aprobada en la cámara alta, aún debe ser conocida por la Cámara de Representantes para completar el proceso legislativo. Además, no se descarta que el presidente Trump pueda vetar la iniciativa, alegando razones de seguridad nacional y defensa de los intereses estratégicos estadounidenses.
De concretarse su aprobación definitiva, la resolución marcaría un precedente relevante en la relación entre el Poder Ejecutivo y el Legislativo en Estados Unidos, y podría condicionar futuras decisiones militares relacionadas con Venezuela, obligando a un mayor consenso político antes de cualquier escalada armada.
