El ministro de Salud Pública, Víctor Atallah, informó que la República Dominicana ha adoptado un protocolo de alerta temprana y mantiene coordinación activa con redes internacionales de vigilancia epidemiológica, mientras los puntos de entrada al país permanecen bajo monitoreo permanente ante posibles amenazas de virus emergentes, como el Nipah, así como la influenza que afecta a varios países.
Atallah aseguró que estas medidas responden a una prevención responsable, orientada a fortalecer la detección, notificación y respuesta rápida ante eventuales riesgos sanitarios, en cumplimiento con los lineamientos establecidos por el Reglamento Sanitario Internacional.
“Todo lo que tenga que ver con prevención se está haciendo, no solamente con este virus, sino con todos los virus y las áreas que estos puedan afectar”, expresó el ministro.

Precisó que, cuando se emiten alertas especiales a nivel mundial, en el país se intensifican los protocolos de vigilancia y control en los puntos de entrada marítimos y aéreos. En ese sentido, afirmó que la República Dominicana se encuentra fuera de peligro, trabajando de manera constante bajo un enfoque de prevención y detección oportuna de virus y enfermedades.
Sobre el virus
El virus Nipah (NiV) es un patógeno zoonótico emergente de alta letalidad, capaz de transmitirse de animales a humanos y entre personas. Pertenece a la familia Paramyxoviridae y puede provocar cuadros clínicos graves que afectan principalmente los sistemas respiratorio y neurológico, con potencial para generar brotes de alto impacto sanitario.
Los brotes registrados se han concentrado en países del sur y sudeste asiático, como Bangladesh, India, Malasia y Singapur. Ante esta situación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado al Nipah como un patógeno prioritario con riesgo de emergencia sanitaria internacional.
Los murciélagos frugívoros del género Pteropus pueden portar el virus sin presentar síntomas y facilitar su transmisión a animales domésticos y humanos. En la región de las Américas no se encuentra este reservorio, ya que dichos murciélagos no habitan en el continente.

Entre las principales vías de contagio se incluyen el contacto directo con animales infectados, el consumo de alimentos contaminados —como savia de palma cruda— y la transmisión de persona a persona.
El período de incubación oscila entre 4 y 14 días, y la enfermedad puede evolucionar rápidamente hacia complicaciones severas, como insuficiencia respiratoria y encefalitis aguda.
Hasta el momento, no existe una vacuna ni un tratamiento antiviral específico contra el virus Nipah, por lo que el manejo clínico se basa en cuidados de soporte intensivo y el control de complicaciones.
