Rusia ejecutó uno de los ataques más intensos del año contra Ucrania, desplegando 574 drones y 40 misiles balísticos y de crucero durante la madrugada de este jueves, según informó la Fuerza Aérea ucraniana.
El bombardeo golpeó principalmente las regiones occidentales, donde se concentran depósitos de armas y transporte de ayuda militar enviada por países aliados. Las autoridades confirmaron una persona fallecida y 15 heridas.
En Leópolis, ciudad cercana a la frontera con Hungría, misiles impactaron 26 edificios residenciales, un jardín de infancia y varias oficinas administrativas, dejando un saldo de una víctima mortal y tres heridos. La Fiscalía local reveló que tres de los misiles portaban municiones de racimo.
Además, una planta de la empresa Flex, una de las principales inversiones de EE.UU. en Ucrania, resultó alcanzada. De los 600 trabajadores presentes, seis resultaron heridos, lo que generó reacciones en Washington.
El presidente de la Cámara de Comercio Estadounidense en Ucrania, Andy Hunder, afirmó: “El mensaje está claro: Rusia no busca la paz, está atacando negocios estadounidenses y humillando a las empresas norteamericanas”.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, condenó el ataque y pidió reforzar las sanciones contra Moscú, mientras advirtió que espera definiciones sobre garantías de seguridad en los próximos diez días para avanzar en posibles negociaciones de paz, incluso con la participación del presidente estadounidense Donald Trump.
Por su parte, Rusia insistió en que cualquier acuerdo que no incluya su participación “no funcionará”, advirtió el canciller Serguéi Lavrov.
La escalada ocurre en un momento clave para las conversaciones diplomáticas y profundiza la tensión internacional en el conflicto que ya lleva más de tres años.
