La empresa estatal Naftogaz informó este viernes que la pasada noche fue objeto del ataque más masivo contra sus instalaciones de producción de gas en toda la guerra, luego de que Rusia lanzara 35 misiles y 60 drones contra sus infraestructuras en las regiones de Járkov y Poltava.
El director general de la compañía, Serguí Koretski, explicó en un comunicado publicado en Facebook que, aunque parte de los proyectiles fueron derribados por las defensas aéreas ucranianas, varios alcanzaron los objetivos y causaron daños críticos en instalaciones claves de la empresa.
Ataque contra infraestructura civil
Koretski subrayó que los bombardeos impactaron instalaciones destinadas a producción de gas con fines civiles, calificando la acción como un acto de terrorismo sin justificación militar.
El funcionario advirtió que Rusia busca dejar a millones de ucranianos sin calefacción en vísperas del invierno:
“Es el ataque más masivo contra nuestra infraestructura de producción de gas desde el comienzo de la guerra a gran escala”, afirmó.
Guerra energética
Desde el inicio del conflicto, Rusia ha dirigido campañas de bombardeos contra el sistema energético ucraniano, provocando cortes de luz y calefacción en varios periodos invernales.
Por su parte, Ucrania ha intensificado sus ataques con drones contra refinerías rusas, lo que ha generado escasez de gasolina en diversas regiones de la Federación Rusa.
El presidente Vladímir Putin ya había amenazado en septiembre con nuevos ataques contra el sector energético ucraniano, como respuesta a los golpes que Kiev ha infligido contra la industria petrolera rusa.
