El rey de España, Felipe VI, aprovechó su discurso con motivo de la Pascua Militar para alertar sobre el riesgo de un debilitamiento de la relación transatlántica entre Europa y Estados Unidos y las posibles consecuencias negativas que esto tendría a nivel internacional. El monarca enfatizó la importancia del vínculo entre ambos bloques, fundado tras la Segunda Guerra Mundial como un marco «indispensable» para la **estabilidad global y el desarrollo de las democracias occidentales».
Felipe VI reconoció que, en el contexto geopolítico actual, mantener la relación entre Europa y Estados Unidos requiere “grandes dosis de paciencia y coraje diplomático”, en una referencia velada a las recientes decisiones impredecibles de la política exterior estadounidense, sin mencionar directamente a Washington o a su gobierno.
Durante el acto oficial celebrado en el Palacio Real de Madrid, el monarca destacó que preservar ese vínculo exige confianza mutua, lealtad, visión de futuro y respeto al derecho internacional, elementos que consideró esenciales para enfrentar los desafíos globales actuales. Asimismo, subrayó que Europa y Estados Unidos comparten un papel crucial en el fortalecimiento del multilateralismo y las normas que rigen el orden internacional, pilares que han sostenido la cooperación transatlántica durante décadas.
El discurso de Felipe VI ocurre en un contexto de crecientes tensiones internacionales y preocupaciones en Europa por la percepción de una “sensación de amenaza” en el escenario global, impulsada por conflictos, crisis humanitarias y decisiones militares recientes en diversas regiones del mundo.
