El apagón general que afectó la capital el pasado martes generó inquietud entre residentes y comerciantes de la avenida Jiménez Moya, quienes calificaron el evento como inesperado y preocupante debido a su impacto en la rutina diaria y en las actividades económicas de la zona.
Durante un recorrido por el sector, ciudadanos consultados indicaron que la interrupción repentina del servicio eléctrico provocó momentos de incertidumbre, resaltando la necesidad de que las autoridades refuercen los mecanismos de prevención y supervisión para evitar fallas similares.
Los comerciantes, algunos de los cuales reportaron pérdidas por daños en productos que requieren refrigeración, señalaron que un apagón de esta magnitud afecta tanto el comercio formal como a pequeños negocios que dependen directamente de la energía para operar.
El evento ha reactivado la discusión sobre el estado actual de la infraestructura eléctrica en el Distrito Nacional y la importancia de contar con planes de contingencia que permitan responder de manera oportuna ante interrupciones masivas del suministro.
La ciudadanía hizo un llamado a las autoridades competentes para que continúen investigando las causas del apagón y adopten las medidas necesarias que garanticen un servicio eléctrico más estable y confiable.
