La República Dominicana ha deportado a más de 215,000 ciudadanos haitianos en los primeros siete meses de 2025, todos sin documentación legal para permanecer en el país, informó este miércoles la Dirección General de Migración (DGM). Esta cifra representa un promedio de 30,000 repatriaciones mensuales, en el marco de una política migratoria que ha sido intensificada desde octubre del año pasado por mandato del presidente Luis Abinader.
Tan solo en el mes de julio, fueron repatriados 31,462 haitianos, en operativos desplegados a nivel nacional. Estas acciones se sustentan, según las autoridades, en la necesidad de controlar la migración irregular, aunque el presidente Abinader ha puntualizado que el principal desafío no es migratorio, sino de seguridad nacional.
Desde el último trimestre de 2024, el Gobierno dominicano impuso una meta semanal de 10,000 deportaciones, que ha mantenido con el apoyo de las Fuerzas Armadas y la DGM. Esta política se complementó en abril con 15 nuevas medidas, incluyendo un protocolo que obliga a ciudadanos haitianos a mostrar documentos de identidad y prueba de residencia incluso en centros de salud públicos, lo que ha generado críticas y denuncias de deportaciones de embarazadas y parturientas.
Organismos internacionales y defensores de derechos humanos han expresado su preocupación ante el impacto humanitario de estas expulsiones, especialmente considerando la crisis política, social y de seguridad que atraviesa Haití, país que solo en 2024 registró más de 5,600 muertes por violencia, según datos de Naciones Unidas.
No obstante, el Gobierno dominicano ha reiterado que mantendrá sus políticas migratorias bajo el principio de soberanía y orden, y ha señalado que no tolerará la entrada ni permanencia ilegal de extranjeros.
