El presidente ruso, Vladimir Putin, presentó una serie de condiciones clave para avanzar hacia un posible acuerdo de paz con Ucrania, según revelaron tres fuentes cercanas al Kremlin a Reuters.
La propuesta se discutió durante la cumbre en Alaska con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la primera reunión bilateral en más de cuatro años. El encuentro, celebrado el viernes, se centró casi exclusivamente en el conflicto ucraniano.
Las principales demandas de Putin
Putin planteó cuatro exigencias fundamentales para detener la ofensiva:
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Entrega total del Donbás → Kiev debe abandonar las zonas que aún controla.
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Renuncia formal a ingresar en la OTAN → incluida la adopción de un compromiso legal de la alianza para no expandirse hacia el este.
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Neutralidad militar de Ucrania → prohibición de desplegar tropas occidentales en su territorio.
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Limitación del Ejército ucraniano → reducción de efectivos y prohibición de ciertas capacidades defensivas.
En contrapartida, Moscú ofrecería congelar operaciones militares en Jersón y Zaporiyia, aunque mantendría el control de aproximadamente 73 % de esas zonas, y devolvería pequeñas áreas ocupadas en Járkov, Sumy y Dnipropetrovsk.
Respuesta de Ucrania
El presidente Volodímir Zelenski rechazó de inmediato cualquier cesión territorial:
“Si hablamos de abandonar el este, no podemos hacerlo. Es una cuestión de supervivencia de nuestro país”, afirmó.
Zelenski insistió en que el ingreso en la OTAN es un objetivo estratégico y recordó que está consagrado en la Constitución, por lo que Moscú no puede determinar el rumbo de la política exterior ucraniana.
Contexto geopolítico
El conflicto entre Rusia y Ucrania continúa más de tres años después de la invasión a gran escala en 2022. Actualmente:
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Rusia controla 88 % del Donbás y avanza sobre zonas estratégicas.
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El Kremlin suavizó sus demandas iniciales, que incluían Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia.
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La OTAN y la Casa Blanca aún no han respondido oficialmente a la propuesta.
La reunión entre Putin y Trump marca un giro en la diplomacia internacional, pero las diferencias sobre la soberanía territorial y la seguridad europea mantienen el acuerdo en un terreno frágil.
