Ubicado en la zona oeste del Parque Iberoamérica, el Puente Arcoíris se integra de manera armoniosa al entorno natural de este importante pulmón verde de la ciudad, ofreciendo un espacio de recogimiento, reflexión y conexión emocional dentro de un área pública accesible para toda la ciudadanía.
Concebido desde la sensibilidad y el respeto, el Puente Arcoíris trasciende su función como estructura física para convertirse en una iniciativa simbólica que reconoce el vínculo afectivo entre las personas y sus animales de compañía, validando el duelo como una experiencia real y significativa.

El espacio invita a la pausa y al recuerdo, permitiendo transformar el dolor en gratitud y memoria, en un ambiente de calma, respeto y contemplación, contribuyendo al bienestar emocional de quienes atraviesan procesos de pérdida.
Esta propuesta refuerza el valor de los espacios públicos como entornos inclusivos, capaces de atender no solo las necesidades recreativas, sino también las emocionales y humanas, promoviendo una ciudad más empática y consciente del vínculo entre las personas, los animales y el entorno urbano.
