La República Dominicana cerró el año 2025 con una tasa de desempleo de 4.9 %, consolidándose entre los países con mejores indicadores laborales de América Latina, al tiempo que el mercado energético internacional reaccionó con alzas tras los recientes acontecimientos políticos en Venezuela, que impactaron el precio del petróleo.
De acuerdo con datos del Ministerio de Trabajo y del informe Panorama Laboral 2025 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el desempleo en el país se mantuvo por debajo del promedio regional, estimado en alrededor de 6 %, impulsado por el crecimiento sostenido de sectores como servicios, construcción y turismo.
Mientras tanto, en los mercados internacionales, el petróleo intermedio de Texas (WTI) registró este lunes un aumento de 1.7 %, cerrando en 58.32 dólares por barril, en la primera jornada bursátil tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de que Washington asumirá la administración de Venezuela e invertirá en su industria petrolera luego del arresto del presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Los contratos de futuros del WTI para entrega en febrero subieron 0.99 dólares respecto al cierre anterior, en un contexto marcado por la crisis política entre Estados Unidos y Venezuela, país que posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, según la OPEP.
Durante su primera comparecencia ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York, Maduro se declaró no culpable de los cargos que se le imputan. Posteriormente, Trump afirmó que su Administración dirigirá Venezuela hasta que se produzca una transición política y adelantó que empresas petroleras estadounidenses invertirán miles de millones de dólares para rehabilitar la infraestructura energética del país suramericano.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, explicó que uno de los objetivos estratégicos de Washington es refinar el crudo pesado venezolano en refinerías de Estados Unidos, lo que podría influir en la oferta global y en la evolución de los precios del petróleo en los próximos meses.
Analistas internacionales señalan que estos movimientos podrían tener efectos indirectos en economías importadoras de combustibles como la dominicana, donde la estabilidad del empleo y el crecimiento económico continúan siendo prioridades de la política pública.
