POR HEYDY GALICIA SANTANA.- El uso de patinetas eléctricas ha experimentado un crecimiento notable en los últimos años en ciudades de España, República Dominicana y otros países, consolidándose como una alternativa ecológica, económica y práctica frente al uso del automóvil o el transporte público.
Este medio de movilidad personal ha ganado terreno, especialmente entre jóvenes y trabajadores urbanos que valoran su facilidad de desplazamiento y el ahorro en combustible. Para muchos ciudadanos, las patinetas eléctricas representan una opción moderna y sostenible que contribuye a reducir la congestión vehicular y la emisión de gases contaminantes.
Sin embargo, el aumento acelerado en su uso también ha generado inquietudes relacionadas con la seguridad vial y la convivencia con peatones y conductores. Algunos sectores advierten que la falta de supervisión y el uso indebido en aceras o vías de alto tránsito han provocado incidentes y situaciones de riesgo.
Ante este panorama, una parte significativa de la población considera necesaria una regulación más estricta y uniforme que establezca reglas claras para su circulación.
Actualmente, las autoridades contemplan normativas básicas para los vehículos de movilidad personal, incluyendo límites de velocidad y la prohibición de circular por aceras. No obstante, ciudadanos consultados entienden que persisten vacíos legales y diferencias en la aplicación de las reglas entre distintos municipios.
Quienes respaldan la regularización sostienen que una normativa más definida contribuiría a reducir accidentes, fortalecer la cultura vial y promover un uso responsable de estos vehículos sostenibles.
Mientras el debate continúa, cada vez más personas coinciden en que regular no significa prohibir, sino ordenar y garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía pública.
