Varios parlamentarios de tendencia izquierdista del Knéset fueron expulsados este lunes durante el discurso del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tras interrumpir repetidamente su intervención con abucheos y gritos en protesta por su política hacia Gaza.
El incidente se produjo pocos minutos después del inicio del discurso del mandatario estadounidense ante el pleno del Parlamento israelí, como parte de su visita oficial a Jerusalén.
Mientras Trump se dirigía a los legisladores, algunos miembros del bloque de izquierda comenzaron a increparlo, lo que obligó a detener brevemente la sesión.
“Por favor, expulsen a este miembro de la Knéset. Por favor, expulsen al miembro de la Knéset Kasif de la sala. Expúlsenlo inmediatamente”, dijo Trump desde el podio, con tono firme, ante el desconcierto general.
El incidente y la reacción de Trump
El parlamentario Ofer Kasif, del partido Hadash, fue identificado entre los legisladores retirados por el personal de seguridad, junto a otros dos diputados del mismo bloque político.
Una vez restablecido el orden, el mandatario retomó su discurso y bromeó con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, al señalar con una sonrisa:
“Eso fue muy eficiente”, comentario que desató risas entre los asistentes y alivió la tensión en la sala.
Fuentes de la Oficina del Primer Ministro calificaron el hecho como “una interrupción aislada que no empañó el espíritu del encuentro ni el mensaje de cooperación entre ambos países”.
Contexto de la visita presidencial
El discurso de Trump ante el Parlamento israelí formó parte de su gira por Medio Oriente, que incluyó una primera escala en Egipto para participar en la Cumbre de la Paz 2025 celebrada en Sharm el Sheij.
Durante su intervención en Jerusalén, el presidente estadounidense reafirmó el compromiso de Washington con la seguridad de Israel, destacando los avances del plan de alto el fuego y reconstrucción de Gaza, promovido por su administración.
“Hoy los cielos están en calma, las armas callan, y el sol vuelve a brillar sobre una tierra que ha sufrido demasiado”, expresó Trump, en lo que calificó como “el amanecer histórico de una nueva era de paz en Medio Oriente”.
Un evento bajo estrictas medidas de seguridad
El acto, desarrollado en el pleno del Knéset, contó con la presencia de diplomáticos, altos mandos militares, funcionarios israelíes y representantes de todos los partidos políticos.
Las medidas de seguridad fueron reforzadas por el Servicio de Seguridad Interior de Israel (Shin Bet) y el Servicio Secreto de Estados Unidos, en una de las operaciones más complejas organizadas en la capital israelí en los últimos años.
La visita del presidente Trump a Jerusalén culminará con una reunión privada con líderes de la coalición israelí, antes de su regreso a Egipto para participar en la firma oficial del acuerdo de paz para Gaza, junto a más de 30 líderes mundiales.
