Santo Domingo, BILEIDY MEDINA. – El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas convocará una reunión extraordinaria el próximo lunes 30 de junio para abordar la grave crisis en Haití, luego de recibir una carta firmada por el presidente Luis Abinader y los expresidentes Danilo Medina, Leonel Fernández e Hipólito Mejía.
La misiva conjunta, considerada una movida diplomática sin precedentes, insta a la comunidad internacional a asumir su responsabilidad frente al colapso institucional, humanitario y de seguridad en el país vecino, cuyo impacto directo afecta cada vez más a la República Dominicana.
El gesto ha sido calificado por legisladores dominicanos como un logro nacional y una señal clara de unidad política ante un escenario internacional que, a juicio de muchos, ha permanecido indiferente o ineficaz.
Soraya Suárez, diputada del PRM, criticó duramente el papel de los organismos internacionales:
“Lo que hacen es hablar disparates. Aquí los únicos que han hecho algo real por los haitianos hemos sido nosotros, los dominicanos.”
Desde el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), el dirigente Charlie Mariotti Jr. valoró positivamente que los líderes políticos de distintos partidos hayan dejado a un lado sus diferencias.
“La carta ya empieza a rendir frutos. Este es un mensaje de soberanía y madurez política.”
Por su parte, Carlos Sánchez, diputado del PRM, fue tajante al afirmar que el modelo actual de intervención, liderado por Kenia, ha fracasado, y respaldó la propuesta de conformar una fuerza híbrida con aval de la ONU.
“Si hay que participar, que participemos. Somos los más afectados por esta crisis.”
Sin embargo, Rafael Castillo, vocero de la Fuerza del Pueblo, aunque también apoyó la creación de una fuerza internacional con más alcance, advirtió que la República Dominicana no debe ser parte activa de la misma.
“El modelo actual no ha funcionado, pero no podemos exponernos directamente en una intervención. Nuestra responsabilidad es otra.”
La convocatoria de la ONU representa una victoria diplomática para el país, que ha denunciado reiteradamente la carga desproporcionada que asume frente a la migración, la inseguridad fronteriza y la falta de respuesta de la comunidad internacional ante el deterioro de Haití.
La reunión del lunes podría redefinir el rumbo de las acciones internacionales y marcar el inicio de una nueva etapa de presión global con el sello dominicano.
