La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió este jueves sobre el alarmante deterioro de la situación humanitaria en Sudán, donde la guerra civil, que ya suma dos años, ha generado una crisis sin precedentes con cifras devastadoras de malnutrición infantil, brotes epidémicos y desastres naturales.
Según estimaciones del organismo, más de 770,000 niños menores de cinco años podrían sufrir malnutrición aguda durante 2025, mientras que en algunas regiones del país ya se ha declarado el estado oficial de hambruna.
“La violencia sin fin ha traído hambre, enfermedades y sufrimiento. Algunos informes desde El Fasher, en la región de Darfur, indican que hay personas alimentándose con comida para animales”, denunció el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en rueda de prensa.
Durante el primer semestre del año, la OMS ha logrado atender a 17,000 niños sudaneses con complicaciones asociadas a la desnutrición severa. Sin embargo, muchas comunidades continúan sin acceso a ayuda médica, debido a las restricciones de seguridad y logística impuestas por el conflicto.
Además, el país enfrenta una epidemia de cólera con más de 100,000 casos reportados desde julio de 2024, situación que podría agravarse tras las recientes inundaciones que han afectado importantes zonas del territorio, favoreciendo la propagación de enfermedades como el dengue y la malaria.
La OMS denunció también una grave escasez de financiamiento: hasta la fecha, solo ha recibido un tercio de los fondos necesarios para cubrir las necesidades básicas en Sudán.
“Necesitamos el apoyo urgente de los donantes internacionales para evitar una catástrofe aún mayor”, enfatizó Tedros.
La comunidad internacional observa con creciente preocupación el rumbo de la crisis sudanesa, mientras las agencias humanitarias insisten en la necesidad de facilitar el acceso a las zonas más afectadas y aumentar los esfuerzos de cooperación internacional.
