El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, tiene previsto convocar este martes una reunión clave del gabinete de seguridad para avanzar hacia la ocupación total de la Franja de Gaza, a pesar de la oposición del estamento militar y las advertencias sobre el peligro que esto representa para los rehenes aún en manos de Hamás.
Según fuentes del Gobierno citadas por EFE, Netanyahu insistirá en extender la ofensiva militar incluso en zonas donde se sospecha que hay rehenes, una línea roja para el alto mando israelí. El portavoz del primer ministro fue categórico:
“La suerte está echada: vamos a ocupar por completo la Franja de Gaza”.
Incluso sugirió la renuncia del jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, si este no apoya la decisión. Como señal de desacuerdo, Zamir canceló su visita a EE. UU. prevista para esta semana.
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) también anunciaron que no extenderán el servicio obligatorio para las tropas terrestres en 2025, argumentando la necesidad de darles un respiro tras años de combate, en una aparente respuesta institucional a las tensiones con el liderazgo político.
La principal preocupación del Ejército es que una ofensiva total provoque la ejecución de rehenes por parte de las milicias palestinas, como ocurrió en agosto pasado. También advierten que la eliminación total de Hamás y su infraestructura podría llevar años.
Este escenario profundiza las tensiones entre el gobierno civil y los altos mandos militares, mientras se agrava la crisis humanitaria en Gaza y crece la presión internacional para evitar un mayor derramamiento de sangre.
