El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó este jueves que Israel tiene la intención de tomar el control militar total de la Franja de Gaza como parte de su ofensiva para eliminar a Hamás, aunque descartó mantener el control político del enclave palestino.
“Tenemos la intención de hacerlo, para garantizar nuestra seguridad, eliminar a Hamás y permitir que la población de Gaza sea libre”, declaró Netanyahu en entrevista con Fox News, agregando que el territorio sería entregado posteriormente a “fuerzas árabes amigas” que no representen una amenaza para Israel.
Las declaraciones de Netanyahu se producen mientras el Gabinete de Seguridad de Israel debate ampliar la ofensiva militar en Gaza, una guerra que ya suma 22 meses de duración y ha causado una devastación humanitaria sin precedentes en el enclave.
Más de 61,000 muertos y una Gaza al borde del colapso
Según cifras del Ministerio de Salud de Gaza, más de 61,000 palestinos han muerto, en su mayoría civiles, y decenas de miles han sido desplazados. La ONU ha respaldado la fiabilidad de estas cifras, mientras que Israel las cuestiona sin aportar estadísticas alternativas.
En las últimas horas, al menos 42 personas murieron en nuevos bombardeos y tiroteos, incluidos civiles que buscaban comida en zonas controladas por el ejército israelí. El Corredor Morag, una zona militarizada donde operan convoyes de ayuda, ha sido escenario de numerosos incidentes con muertos y heridos por fuego israelí.
Protestas internas y creciente presión internacional
Mientras tanto, dentro de Israel crecen las divisiones. Familiares de los rehenes aún en manos de Hamás (se estima que 50 personas siguen retenidas, unas 20 con vida) han convocado manifestaciones para exigir el fin del conflicto y la liberación de sus seres queridos.
En el plano internacional, organizaciones como Human Rights Watch y Médicos Sin Fronteras (MSF) han denunciado crímenes de guerra y un “sistema de ayuda humanitaria letal” gestionado por contratistas armados. HRW pidió suspender el suministro de armas a Israel, tras investigar dos ataques a escuelas convertidas en refugios, en los que murieron al menos 49 personas.
MSF, por su parte, denunció que sus centros médicos han recibido más de 1,300 heridos, muchos con heridas de bala, incluso niños.
Israel, aislado pero determinado
Pese al aislamiento diplomático creciente, Netanyahu mantiene su postura: lograr una victoria total sobre Hamás, establecer un perímetro de seguridad en Gaza y transferir el control a “gobiernos árabes responsables”.
El jefe del Ejército, Eyal Zamir, ha mostrado posturas distintas, al afirmar que la actual operación, “Carros de Gedeón”, ha cumplido sus objetivos militares. También defendió la importancia de que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) puedan expresar opiniones divergentes al liderazgo político.
La ampliación de la ofensiva, de ser aprobada por el Gabinete de Seguridad, podría suponer una ocupación militar gradual de las zonas restantes del enclave, aumentando aún más el costo humano y político del conflicto.
