El Ministerio de Vivienda y Edificaciones (MIVED) informó que la tienda de capital chino Suplax continúa operando de manera clandestina, pese a haber sido clausurada oficialmente tras detectarse graves deficiencias estructurales que representan un riesgo inminente para la vida y seguridad de empleados, clientes y transeúntes.
El MIVED precisó que la clausura del establecimiento fue ejecutada conforme al principio de autotutela administrativa, que faculta a la autoridad competente a actuar de manera inmediata ante una situación que amenace la seguridad pública.
Según el informe técnico elaborado por la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (ONESVIE), el inmueble presenta fallas estructurales críticas, entre ellas discontinuidad en los elementos de soporte, soldaduras incompletas, ausencia de pernos de anclaje y deficiencias en las conexiones metálicas.
El documento también señala la acumulación excesiva de peso en los niveles superiores, donde funcionan almacenes, jardines y una piscina, lo que incrementa el riesgo de colapso.
Asimismo, el estudio revela irregularidades en el diseño general del edificio, como la falta de rigidez en los niveles inferiores, lo cual podría provocar un colapso parcial o total en caso de un evento sísmico.
La ONESVIE determinó que la edificación fue construida sin licencia de construcción ni certificación final de inspección, utilizando planos y materiales extranjeros no homologados, en violación a la Ley 687-82 y a los reglamentos técnicos R-004 (Decreto 232-17) y R-021 (Decreto 576-06).
De acuerdo con el informe, el edificio tiene una probabilidad del 69.9 % de sufrir daños moderados y del 10.7 % de colapsar completamente ante un sismo de magnitud considerable, razón por la cual el MIVED ordenó su clausura inmediata como medida preventiva.
No obstante, evidencias audiovisuales recientes confirman que el establecimiento continúa operando por la parte trasera del edificio, en franca violación de la orden oficial.
El Ministerio calificó esta acción como un desacato grave a la autoridad estatal y advirtió que tomará las medidas legales correspondientes contra los responsables.
“Mantener operaciones en una estructura que ha sido declarada de alto riesgo constituye una irresponsabilidad que pone en peligro vidas humanas y desacata una decisión legítima del Estado dominicano”, indicó el MIVED en un comunicado.
El organismo reiteró su compromiso de garantizar la seguridad estructural y el cumplimiento de las normativas técnicas en todas las edificaciones del país, exhortando a la ciudadanía a colaborar denunciando cualquier situación que vulnere la seguridad pública.
