Santo Domingo. El ministro del Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (MESCyT), Rafael Evaristo Santos Badía, planteó la necesidad de revisar de manera estructural el modelo salarial del magisterio y el papel que desempeñan los doctores en el sistema educativo dominicano.
El funcionario cuestionó si el grado doctoral debe continuar asociado casi exclusivamente al ejercicio en el nivel superior como principal vía para mejorar los ingresos, o si el sistema debe crear condiciones para que ese capital humano altamente especializado también impacte los niveles inicial, primario y secundario.
Durante su intervención formuló una pregunta de carácter socrático: “¿Nos sentimos realmente satisfechos con la educación que tenemos?”. La reflexión apunta a evaluar no solo cobertura e inversión, sino también calidad, pertinencia curricular y capacidad investigativa del sistema.

Santos Badía sostuvo además que muchos egresados concluyen su formación “cargados de contenidos que no siempre responden a una acción específica en el mundo productivo”, lo que sugiere revisar planes de estudio y fortalecer la investigación aplicada.
La propuesta fue expuesta en la graduación de la primera cohorte del Doctorado en Ciencias de la Educación, desarrollado en modalidad consorciada por la Universidad Católica Nordestana (UCNE), la Universidad Abierta para Adultos (UAPA), la Universidad Católica del Cibao (UCATECI) y la Universidad Tecnológica del Cibao Oriental (UTECO).
En el acto también intervino el ministro de Educación, Miguel de Camps, quien enfatizó que la transformación educativa requiere convertir la investigación en una herramienta efectiva para enfrentar los desafíos reales de las aulas.

El programa doctoral inició con 37 participantes, de los cuales 16 culminaron exitosamente el proceso académico tras cumplir con las exigencias investigativas y la defensa de tesis. Las autoridades académicas señalaron que esta cohorte representa un avance significativo hacia el fortalecimiento de una cultura investigativa en el país..
La reflexión del titular del MESCyT abre un debate sobre justicia salarial, valorización académica e inserción profesional, en un contexto de transformación productiva y tecnológica que exige capital humano con competencias especializadas en todos los niveles del sistema educativo.
