McDonald’s Japón anunció la cancelación de una campaña especial de su “Happy Set” (Cajita Feliz) que incluía cartas coleccionables de Pokémon, luego de que revendedores adquirieran grandes cantidades para revenderlas y arrojaran la comida, provocando acumulación de basura frente a varios restaurantes.
La promoción, dirigida a niños, ofrecía un juguete —como una figura de Pikachu— y una carta de Pokémon junto con el menú. Según medios japoneses, las unidades se agotaron en un solo día, y en las inmediaciones de los locales se encontraron restos de comida sin consumir.
En un comunicado, la cadena lamentó lo ocurrido:
“No creemos en abandonar y tirar la comida. Esto va en contra de nuestra filosofía de ofrecer una experiencia divertida para niños y familias. Reconocemos que nuestros preparativos no fueron adecuados”.
La empresa anunció nuevas medidas para evitar que esta situación se repita, como limitar el número de menús por persona, suspender pedidos en línea y negar el servicio a quienes incumplan las normas.
McDonald’s recordó que el espíritu del Happy Set es “llevar sonrisas a las familias” y “contribuir al desarrollo saludable de los niños”. La fiebre por las cartas de Pokémon, que pueden alcanzar valores de hasta 1,000 dólares o más, provocó aglomeraciones inusuales en los restaurantes, y en internet algunas llegaron a revenderse por cientos de dólares.
En Japón, McDonald’s ofrece la Cajita Feliz desde hace más de 40 años. Su precio habitual es de 510 yenes (aproximadamente 3,40 dólares).
