Al menos 307 personas murieron y 23 resultaron heridas en las últimas 48 horas debido a lluvias torrenciales, inundaciones, deslizamientos de tierra y descargas eléctricas en el norte de Pakistán, según informó este sábado la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (NDMA).
La provincia de Khyber Pakhtunkhwa ha sido la más afectada, con más de 180 fallecidos, 23 heridos y 31 desaparecidos, mientras equipos de rescate aún luchan por acceder a las zonas más golpeadas.
Rescate y evacuaciones
En medio de la emergencia, la NDMA indicó que se han desplegado operaciones de socorro con apoyo del Ejército paquistaní, la Administración Distrital, el servicio de rescate 1122 y voluntarios locales.
Durante las labores, 1.834 personas fueron rescatadas, entre ellas más de 700 turistas y 98 vehículos evacuados de la zona montañosa de Ratti Gali, en Cachemira administrada por Pakistán.
Balance de la temporada del monzón
Desde el inicio de la temporada del monzón, el 26 de junio, Pakistán ha contabilizado 507 muertes —271 hombres, 159 niños y 77 mujeres— y 768 heridos en incidentes vinculados a las lluvias.
En las últimas horas, además, se reportó la destrucción de 118 viviendas, de las cuales 45 quedaron reducidas a escombros y 73 sufrieron daños parciales. También se registró la pérdida de 43 cabezas de ganado y la caída de seis puentes.
Un fenómeno recurrente y devastador
Las lluvias monzónicas golpean cada año con fuerza a Pakistán, dejando centenares de víctimas mortales. En 2022, el país sufrió una de las peores catástrofes climáticas de su historia: más de 1.700 muertos y daños económicos valorados en más de 30.000 millones de dólares.
Con el agravamiento del cambio climático, las autoridades temen que estos fenómenos sean cada vez más extremos, poniendo en riesgo a millones de personas que viven en zonas vulnerables del país surasiático.
