El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, explicó las razones por las cuales la administración estadounidense no mantiene actualmente una coordinación directa con la oposición venezolana, pese a que esta asegura contar con un respaldo mayoritario dentro y fuera del país.
Durante sus declaraciones, Rubio reconoció el liderazgo de María Corina Machado, a quien describió como una figura política destacada y con una trayectoria que conoce desde hace años. Asimismo, resaltó la importancia del movimiento opositor venezolano en su conjunto y su papel dentro del escenario político regional.
No obstante, el jefe de la diplomacia estadounidense indicó que la coyuntura actual condiciona las decisiones diplomáticas, señalando que una parte significativa de la dirigencia opositora ya no se encuentra en territorio venezolano, lo que limita los canales tradicionales de coordinación.
Rubio sostuvo que Estados Unidos enfrenta asuntos urgentes de corto plazo, directamente relacionados con sus intereses nacionales y con escenarios internacionales que podrían definirse en cuestión de semanas o meses. En ese contexto, afirmó que Washington se ha visto obligado a priorizar enfoques pragmáticos, incluyendo niveles de cooperación que anteriormente no eran considerados viables con el gobierno de Nicolás Maduro.
Las declaraciones del secretario de Estado reflejan un cambio táctico en la política exterior estadounidense hacia Venezuela, marcado por la urgencia de resultados concretos y la necesidad de adaptarse a un entorno político y geopolítico cambiante.
