El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, negó que el Gobierno del presidente Luis Abinader tenga previsto someter en este momento una reforma fiscal o “reforma flash”, desmintiendo rumores que han circulado en algunos sectores.
Díaz explicó que la prioridad de su gestión es enfrentar la desaceleración económica y devolver el crecimiento, garantizando la estabilidad macroeconómica. En ese sentido, aseguró que la modificación presupuestaria será “razonable” y respetará la regla fiscal.
El funcionario proyectó que el PIB crecerá entre 2.6% y 2.7% en los próximos meses, y que con las medidas del Gobierno y el Banco Central se espera cerrar el 2025 con un incremento de entre 3% y 3.5%.
Sobre el déficit fiscal, reconoció que “es un poco mayor” que el año anterior, pero afirmó que será cubierto con deuda previamente emitida. Además, destacó el impacto positivo del alza del precio del oro y del aumento en la producción de Barrick Gold, que aportaría hasta 500 millones de dólares al fisco, superando ampliamente los 200 millones presupuestados.
Díaz descartó riesgos de crisis cambiaria pese a la volatilidad del dólar y aseguró que los movimientos actuales favorecen sectores clave como turismo, remesas y exportaciones.
Finalmente, informó que mantiene reuniones con empresarios y gremios para coordinar estrategias que impulsen la inversión y la recuperación económica.
