El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, condenó este martes en la Asamblea General de la ONU los ataques de Estados Unidos contra lanchas con civiles en el Caribe, calificándolos de “ejecuciones extrajudiciales” y advirtiendo que representan una amenaza para la paz regional.
Lula manifestó su preocupación por la “equiparación entre criminalidad y terrorismo”, después de que Washington diera ese tratamiento a bandas de narcotraficantes y bombardeara al menos cuatro embarcaciones supuestamente vinculadas con esos grupos en aguas internacionales cercanas a Venezuela.
“Usar la fuerza letal en situaciones que no constituyen conflictos armados equivale a ejecutar personas sin juicio”, afirmó el mandatario brasileño en su discurso.
Reclamo por paz en América Latina y el Caribe
El gobernante recalcó que la vía más eficaz contra el narcotráfico es fortalecer la cooperación internacional para reprimir el lavado de dinero y frenar el comercio ilícito de armas. Enfatizó además en que América Latina y el Caribe deben preservarse como una “zona de paz” en medio de la creciente polarización global.
Durante su intervención, Lula criticó la inclusión de Cuba en la lista estadounidense de países que patrocinan el terrorismo, declaración que fue recibida con aplausos en la Asamblea. Respecto a Venezuela, reiteró que “la vía del diálogo no debe estar cerrada”, aunque recordó que su gobierno no reconoce el resultado de las elecciones de 2024 en favor de Nicolás Maduro.
Tensiones con Estados Unidos
Las críticas de Lula se producen en un contexto de tensiones en la región tras el despliegue militar ordenado por el presidente Donald Trump en aguas del Caribe desde agosto pasado. Según Washington, las operaciones buscan combatir el narcotráfico; sin embargo, han elevado la tensión al bombardear al menos cuatro embarcaciones, tres de las cuales habrían partido desde Venezuela.
De acuerdo con cifras de Estados Unidos, estos ataques han dejado alrededor de 20 muertos. Para Lula, la estrategia no solo carece de legitimidad, sino que también amenaza la estabilidad regional y sienta un precedente peligroso.
