El siete veces campeón mundial de Fórmula 1, Lewis Hamilton, dejó boquiabiertos a fanáticos y coleccionistas tras confirmar la venta de su imponente colección privada de automóviles de lujo, valorada en casi 18 millones de dólares.
El anuncio lo hizo en la antesala del Gran Premio de Azerbaiyán, al ser consultado sobre si adquiriría la nueva Ferrari F80. La respuesta fue contundente:
“No tengo más autos, me deshice de todos, ahora me interesa más el arte”.
Una colección de ensueño
El garaje del piloto británico, repartido entre Mónaco y Los Ángeles, incluía joyas automovilísticas como el Pagani Zonda 760 LH, el Mercedes-AMG Project One, el McLaren F1 de 1995, el Ferrari LaFerrari, un Shelby Cobra 427 de 1966, entre otros modelos icónicos.
En total, 15 piezas de altísimo valor, cuya suma alcanzaba los 13 millones de libras esterlinas (17,7 millones de dólares).
En 2021, Hamilton ya había vendido una de sus piezas más emblemáticas: el exclusivo Pagani Zonda 760 LH, diseñado por Horacio Pagani.
Entre Ferrari y el arte
Actualmente, a sus 40 años y en su primera temporada con Ferrari, Hamilton confesó que si volviera a comprar un coche sería un Ferrari F40, al que calificó como “una verdadera obra de arte”.
Incluso adelantó un proyecto personal: crear su propio modelo Ferrari F44, inspirado en el mítico F40 y con caja de cambios manual.
El piloto también ha mostrado pasión por las motocicletas, siendo habitual verlo sobre una Ducati Panigale V4 S o su MV Agusta F4 LH44, edición limitada desarrollada en colaboración con la marca italiana.
Su presente en la Fórmula 1
En lo deportivo, el británico atraviesa una temporada complicada con Ferrari: en 16 carreras disputadas aún no ha logrado subir al podio, rompiendo con su historial de constancia.
“Una victoria es improbable, pero espero que este fin de semana marque un nuevo comienzo. Quiero al menos darle un podio al equipo”, aseguró optimista.
La decisión de vender toda su colección de autos para concentrarse en el arte marca un cambio radical en la vida de Hamilton, quien ya no solo busca velocidad en la pista, sino también trascendencia como creador.
