Fotografía general del juicio por intento de golpe de Estado del expresidente de Brasil Jair Bolsonaro este martes, en el Supremo Tribunal Federal en Brasilia (Brasil). EFE/ Andre Borges
En un fallo histórico, el juez Alexandre de Moraes, relator del juicio contra el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, lo declaró culpable de intentar atentar contra el régimen democrático y de promover la instalación de una “dictadura” tras su derrota en las elecciones presidenciales de 2022 frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
De Moraes también señaló la responsabilidad penal de otros siete acusados —entre ellos exministros y antiguos jefes militares—, cuyos casos serán discutidos junto a los otros cuatro jueces de la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal (STF).
POSIBLES PENAS DE HASTA 40 AÑOS DE PRISIÓN
Aunque el magistrado no presentó la propuesta de condenas, las penas podrían sumar hasta 40 años de prisión, lo que convertiría este proceso en el primer caso en la historia brasileña en que un expresidente podría ir a la cárcel por un intento de golpe de Estado.
La Fiscalía General de Brasil acusó a Bolsonaro de cinco delitos graves:
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Intento de abolición violenta del Estado democrático de derecho.
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Golpe de Estado.
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Participación en organización criminal armada.
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Daño cualificado.
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Deterioro de patrimonio protegido.
Según la acusación, el objetivo de la trama era perpetuar a Bolsonaro en el poder tras su derrota electoral en octubre de 2022.
PLANES PARA ASESINAR A LULA Y A DE MORAES
El expediente reveló planes escalofriantes: un grupo de seis oficiales del Ejército habría diseñado operaciones para asesinar al presidente Lula da Silva, al vicepresidente electo Geraldo Alckmin y al propio juez De Moraes.
De acuerdo con la investigación, Bolsonaro y sus aliados operaban a través de una red de manipulación digital conocida como el “gabinete del odio”, dedicada a difundir desinformación masiva y sembrar dudas sobre la legitimidad de las elecciones de 2022.
UN GOLPE PLANEADO DESDE 2021
Durante cinco horas, el juez De Moraes detalló cómo Bolsonaro inició en 2021 una campaña de descrédito contra las instituciones y el sistema electoral, utilizando discursos públicos y redes sociales para alimentar la narrativa de fraude.
El juez reveló que la investigación halló pruebas documentales de reuniones secretas en las que se discutió un borrador de decreto presidencial que ordenaría intervenir el Poder Judicial, anular los resultados electorales y mantener a Bolsonaro en el poder.
El relator acusó a la “organización criminal” liderada por Bolsonaro de coordinar bloqueos de carreteras, campamentos frente a cuarteles y protestas masivas, con el objetivo de presionar a las Fuerzas Armadas para impedir la toma de posesión de Lula.
Uno de esos campamentos, ubicado en Brasilia, dio origen a la marcha que culminó con el asalto a las sedes de los tres poderes el 8 de enero de 2023, un hecho que De Moraes calificó como “el corolario de un golpe planeado desde 2021”.
APOYO DE TRUMP Y CONFLICTO DIPLOMÁTICO
Bolsonaro ha recibido respaldo público del expresidente estadounidense Donald Trump, quien calificó el juicio como una “caza de brujas” y aplicó aranceles del 50 % a gran parte de los productos brasileños.
Además, Estados Unidos impuso sanciones económicas contra De Moraes y otros siete miembros de los once que integran la Corte Suprema de Brasil, aumentando la tensión diplomática entre Washington y Brasilia.
LO QUE VIENE
Los próximos días serán clave. La Primera Sala del STF continuará las audiencias hasta el viernes, cuando se definirán las posibles penas para Bolsonaro y los demás acusados. Si la mayoría de los jueces confirma el voto de De Moraes, Bolsonaro podría enfrentar una de las condenas más severas en la historia política de América Latina.
