FRISCO, Texas. — El propietario y gerente general de los Dallas Cowboys, Jerry Jones, anunció que apelará la multa de 250,000 dólares que le impuso la NFL luego de realizar un gesto obsceno “involuntario” hacia los aficionados durante la victoria de su equipo sobre los New York Jets el pasado domingo en el MetLife Stadium.
Videos difundidos en redes sociales mostraron a Jones levantando el dedo medio brevemente después de que el mariscal Dak Prescott lanzara su cuarto pase de touchdown, ampliando la ventaja de los Cowboys 37-14, antes de cerrar el juego con marcador final de 37-22.
El propio Jerry Jones calificó el hecho como un “malentendido desafortunado” y explicó que el gesto no tuvo una intención ofensiva, sino que se trató de una confusión en medio del entusiasmo por la anotación.
“Fue desafortunado. Fue una especie de intercambio con nuestros aficionados frente a nosotros”, declaró el martes en la emisora 105.3 The Fan, en Dallas. “Había una multitud de fanáticos de los Cowboys afuera; no eran aficionados de los Jets, sino de los nuestros. Todo el estadio rebosaba de entusiasmo por el equipo, sobre todo en las últimas horas del partido”.
Según explicó el empresario texano, el gesto fue completamente accidental: “Fue involuntario por mi parte, porque eso fue justo después de que anotáramos nuestro último touchdown, y todos estábamos emocionados. No hubo ningún problema de antagonismo ni nada parecido. Simplemente hice una mala presentación con la mano. Fue sin querer, no bromeo. Si quieren llamarlo accidental, pueden llamarlo accidental. Pero se corrigió bastante rápido”.
Jones aseguró que lo que realmente intentaba hacer era un “pulgar arriba” para saludar a los aficionados. “Tuve la oportunidad de verlo después y se solucionó bastante rápido, pero la intención era señalar a nuestros fanáticos, ya que todos estaban celebrando”, concluyó.
Pese a su explicación, la NFL mantuvo la sanción por conducta inapropiada, considerando el impacto visual del gesto en una transmisión nacional. Sin embargo, la defensa de Jerry Jones argumentará que no hubo intención ofensiva ni provocación hacia el público, confiando en que la liga reduzca o revoque la multa.
