Vestido con ropa de cuero negro y acompañado de proyecciones de bombardeos en pantallas gigantes, el presidente Javier Milei presentó su nuevo libro, “El Milagro Argentino”, con un espectáculo musical que combinó rock, política y provocación en el estadio Luna Park de Buenos Aires.
El evento, que reunió a miles de seguidores libertarios, mezcló performance artística, discurso ideológico y culto a la personalidad del mandatario, mientras Argentina atraviesa una de las crisis económicas y sociales más severas de los últimos años.
Un presidente en modo rockstar
Con una voz rasposa y energía desbordante, Milei abrió el recital interpretando “Panic Show” de La Renga y “Demoliendo Hoteles” de Charly García, junto a su banda “La Banda Presidencial”. A lo largo del show, también entonó la canción judía “Hava Nagila”, en un gesto de solidaridad tras un reciente ataque antisemita ocurrido en Buenos Aires.
“¡Vamos, que esto le molesta a la izquierda!”, exclamó el mandatario, mientras el público lo ovacionaba y coreaba “Cristina tobillera”, en alusión a la prisión domiciliaria que cumple su principal rival política, Cristina Fernández de Kirchner.
Durante el espectáculo, se proyectaron imágenes del expresidente Donald Trump y del activista ultraderechista Charlie Kirk, asesinado el mes pasado, lo que generó una fuerte reacción entre los asistentes.
El libro y su mensaje ideológico
El libro de 573 páginas compila discursos, conferencias y publicaciones del presidente, centrados en su doctrina liberal-libertaria y su defensa del individualismo económico. En el prólogo, el economista y baterista Bertie Benegas Lynch afirma que Milei “demostró que solo el interés personal y el individualismo hacen florecer la paz y la prosperidad”.
El mandatario aseguró que su obra “no es solo un libro, sino la prueba de que la Argentina puede resucitar de su decadencia”.
Contraste con la crisis social
Mientras dentro del estadio sonaban guitarras eléctricas y coros libertarios, afuera se concentraban manifestaciones de protesta. Vecinos y organizaciones sociales marcharon con pancartas que decían “Fuera Milei” y “El hambre no se soluciona cantando rock”.
“Este hombre vive en otro país. No tiene idea del hambre que pasa el pueblo”, expresó Liliana Castelnovo, jubilada y paciente oncológica.
En los alrededores, un comerciante ironizaba con un cartel que decía: “Milei, milagro es que entre alguien a comprar”.
Contexto político y económico
La presentación del libro ocurre en medio de tensiones institucionales, acusaciones de corrupción y fracturas dentro de su propio bloque político. La renuncia de un candidato legislativo acusado de vínculos con el narcotráfico y el rechazo del Congreso a dos vetos presidenciales —uno sobre fondos universitarios y otro sobre salud infantil— golpearon al Ejecutivo.
Pese a haber logrado superávit fiscal y desacelerar la inflación, el gobierno enfrenta una caída del consumo, fuerte devaluación del peso y aumento del costo de vida, factores que agravan el malestar social.
Entre el espectáculo y la política
Para los seguidores, el acto simbolizó la resistencia cultural libertaria frente al “establishment político”. “El milagro económico argentino se estudia en universidades del mundo”, dijo Leonardo Saade, simpatizante llegado desde Entre Ríos.
Sin embargo, para los críticos, el show representó una desconexión del presidente con la realidad. “Así cualquiera baja la inflación, si nadie compra nada”, expresó Rubén, empleado de una carnicería cercana.
Milei cerró la noche entre fuegos artificiales, guitarras distorsionadas y una frase dirigida a sus detractores:
“Pueden gritar todo lo que quieran, pero el milagro argentino ya comenzó”.
