El ejército de Israel declaró este viernes a la Ciudad de Gaza como una “zona de combate peligrosa”, en el marco de una nueva ofensiva militar que ya genera fuertes críticas internacionales.
La medida implica la suspensión de las pausas diurnas en los combates —que permitían la entrada limitada de alimentos y ayuda entre las 10:00 a.m. y las 8:00 p.m.— y coincide con la movilización de decenas de miles de reservistas.
“Intensificaremos nuestros ataques hasta recuperar a todos los rehenes y desmantelar a Hamás”, declaró el portavoz militar en árabe, Avichay Adraee, quien instó nuevamente a los civiles a evacuar hacia el sur.
Civiles atrapados en medio de la ofensiva
El anuncio afecta a cientos de miles de desplazados que permanecen en la ciudad, donde la ONU ya declaró un estado de hambruna. Organismos humanitarios alertaron que la medida agravará la escasez de alimentos, medicinas y agua potable.
“Las masacres nunca se detuvieron, ni siquiera durante las pausas humanitarias”, denunció Mohamed Aboul Hadi, residente de Gaza.
Algunos civiles se niegan a evacuar, alegando que no existen lugares seguros y que los traslados implican un alto riesgo. La iglesia de la Sagrada Familia confirmó que 440 personas seguirán refugiadas allí junto al clero, pese a carecer de medios de protección adecuados.
Críticas de la ONU y ONG
Agencias de Naciones Unidas y organizaciones de ayuda denunciaron que no fueron notificadas de la suspensión de las pausas. El Consejo Noruego para Refugiados aseguró que el anuncio les tomó por sorpresa.
La ONU advirtió que, de continuar los bombardeos, el enclave perdería la mitad de su capacidad hospitalaria y que una evacuación forzosa de toda la Ciudad de Gaza sería “una catástrofe sanitaria y ambiental”.
Rehenes: dolor y exigencias
El ejército israelí confirmó la recuperación de los cuerpos de dos rehenes: Ilan Weiss (55 años) y otra persona aún no identificada. Weiss murió el 7 de octubre de 2023, durante el ataque de Hamás al kibutz Be’eri, cuando intentaba defender a su comunidad. Su esposa e hija fueron secuestradas, pero liberadas tras 50 días de cautiverio.
“No descansaremos ni guardaremos silencio hasta que todos regresen a casa, tanto los vivos como los muertos”, afirmó el primer ministro Benjamin Netanyahu.
De los 251 rehenes capturados por Hamás hace casi dos años, Israel calcula que unas 50 personas siguen en Gaza, de las cuales 20 estarían con vida.
El Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos lamentó la noticia y exigió al gobierno priorizar un acuerdo de alto el fuego para garantizar la liberación:
“El tiempo se está acabando para los rehenes y para el pueblo de Israel que lleva esta carga”.
