En un emotivo acto de reconocimiento, el Instituto del Tabaco de la República Dominicana (INTABACO) reinauguró este viernes la Escuela de Cigarros en honor al expresidente Hipólito Mejía, como muestra de gratitud por sus aportes al sector agropecuario y a la industria tabacalera nacional.
El evento contó con la presencia del homenajeado, quien estuvo acompañado por miembros de su familia, productores, autoridades locales y representantes del sector tabaquero. Durante la ceremonia, Mejía agradeció el gesto de la familia Guzmán Fernández y destacó la relevancia económica y social de la industria del tabaco en el país.
“La industria tabaquera genera más de 1,340 millones de dólares al año y miles de empleos directos e indirectos. Es un orgullo dominicano que debemos seguir fortaleciendo”, expresó Mejía.
UNA ESCUELA PARA FORMAR NUEVAS GENERACIONES
El director del INTABACO, Iván Hernández, explicó que la escuela, con capacidad para 50 estudiantes por ciclo, tiene como objetivo capacitar jóvenes interesados en incorporarse al mercado laboral y contribuir al desarrollo de la industria del cigarro, una de las más emblemáticas del país.
“Este espacio formativo no solo preserva la tradición artesanal del tabaco, sino que también impulsa la innovación y profesionalización del sector”, señaló Hernández.
La Escuela de Cigarros busca convertirse en un centro de referencia para la formación técnica en manufactura, control de calidad y comercialización, promoviendo el relevo generacional dentro del sector tabacalero dominicano.
UN HOMENAJE AL LEGADO DE SERVICIO
El reconocimiento a Hipólito Mejía destaca su trayectoria de servicio público y compromiso con el desarrollo rural, así como su respaldo histórico a las políticas de fortalecimiento del campo y la producción nacional.
Durante su gestión presidencial (2000-2004), Mejía impulsó programas de apoyo al sector agropecuario y exportador, beneficiando directamente a los productores de tabaco de la región norte.
Con esta reinauguración, el INTABACO reafirma su compromiso con la formación técnica, la generación de empleo y la competitividad internacional del tabaco dominicano, una industria que continúa siendo símbolo de identidad, tradición y orgullo nacional.
