Mariana González, hija del presidente electo de Venezuela, Edmundo González Urrutia, denunció públicamente que los presos políticos y sus familias enfrentan una grave tortura psicológica ante la prolongada incertidumbre respecto a las excarcelaciones parciales anunciadas por las autoridades, en un contexto de cambios políticos y expectativas no cumplidas.
González expresó a través de sus redes sociales que “jugar con la expectativa de libertad es una forma de crueldad y tortura psicológica” para quienes permanecen detenidos y para sus seres queridos, quienes viven días de espera sin certeza de cuándo o si se hará efectiva su liberación.
La denuncia se centra especialmente en el caso personal de su esposo, Rafael Tudares, quien ha estado detenido desde enero de 2025, según relató González. La falta de información clara sobre su situación ha generado ansiedad profunda, desgaste emocional y zozobra constante entre los reclusos y sus familias, añadió la hija del presidente electo.
Familiares de detenidos han reportado también la realización de manifestaciones pacíficas en las afueras de los centros penitenciarios, donde se agrupan diariamente a la espera de noticias sobre posibles liberaciones o medidas judiciales.
La situación de los presos políticos en Venezuela ha sido objeto de atención de organizaciones de derechos humanos, que han documentado detenciones arbitrarias, condiciones carcelarias precarias y, en algunos casos, tratos que constituyen violaciones a los derechos humanos internacionales.
Este llamado de atención se produce en medio de un proceso político complejo en Venezuela, donde las excarcelaciones parciales anunciadas han generado tanto esperanza como frustración, mientras un número significativo de presos continúa sin recibir una resolución clara sobre su destino legal.
Desde La Tora TV 69, se realiza un seguimiento responsable de la situación, con atención a los derechos humanos y al impacto social que la incertidumbre judicial tiene en miles de familias venezolanas.
