Cientos de socorristas, personal de instituciones públicas y equipos de alcaldías se movilizaron sin descanso desde el pasado martes hasta el fin de semana para proteger a las comunidades afectadas por la tormenta tropical Melissa, que luego se convirtió en huracán.
Los equipos se enfocaron en las zonas más vulnerables, brindando asistencia a familias atrapadas por inundaciones, destrucción de viviendas y pérdida de pertenencias. Lamentablemente, el fenómeno cobró la vida de una persona y dejó un menor desaparecido.
Inicialmente clasificada como tormenta tropical, Melissa evolucionó rápidamente, lo que obligó a las autoridades a activar protocolos de emergencia y reforzar los despliegues en todo el país para garantizar la seguridad de la población.
Los socorristas realizaron rescate, evacuaciones y asistencia humanitaria, ayudando a trasladar a familias a lugares seguros, proporcionando suministros básicos y apoyo a quienes perdieron sus hogares.
Las instituciones destacaron la entrega total y el compromiso del personal durante las operaciones, señalando que su labor fue fundamental para reducir el impacto del huracán en la población y mitigar pérdidas materiales.
El Gobierno continúa evaluando los daños y coordinando esfuerzos de recuperación en las comunidades más afectadas, manteniendo la alerta ante posibles nuevos fenómenos meteorológicos.
