El grupo islamista palestino Hamás aceptó este martes entregar su armamento a un comité egipcio-palestino, aunque rechazó rotundamente que la administración de la Franja de Gaza sea transferida a un comité internacional de transición, según informaron fuentes palestinas conocedoras de las negociaciones.
El informante, que pidió anonimato por la sensibilidad del proceso, explicó que Hamás está dispuesto a permitir la entrada en Gaza de fuerzas de seguridad palestinas entrenadas en Egipto y Jordania, pero se opone a que Tony Blair, ex primer ministro británico, ejerza como gobernador del enclave. Sin embargo, el grupo estaría dispuesto a aceptar que Blair asuma “una función de supervisión remota”.
Rechazo al plan internacional de transición
Hamás no aceptó la creación del comité internacional planteado en el plan de paz del presidente estadounidense Donald Trump. En su lugar, propuso que una delegación encabezada por Jalil al Haya, jefe negociador del movimiento, mantenga los contactos con Israel a través de mediadores, mientras otro equipo del grupo dialogaría con la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para transferir la gestión administrativa de Gaza a un comité vinculado al gobierno palestino.
Según la fuente, Hamás también pidió un alto el fuego de una semana tanto en la Franja como en el espacio aéreo israelí para permitir la recogida y liberación de rehenes israelíes retenidos en distintos puntos del enclave. Además, exige que se garantice la libertad de movimiento de sus líderes y que Estados Unidos asegure que no serán perseguidos.
Avances en las conversaciones
Las negociaciones indirectas entre Hamás e Israel, con mediación de Egipto, Catar y Estados Unidos, continuarán este martes por la tarde tras una primera ronda celebrada durante la madrugada “en medio de una atmósfera positiva”, indicaron dos fuentes cercanas al proceso.
El portavoz del Ministerio de Exteriores de Catar, Majed al Ansari, afirmó que la entrega de los rehenes israelíes sería la primera fase del acuerdo y marcaría “el fin de la guerra” en Gaza, que ya dura dos años.
“La aprobación del plan de Trump significa aceptar todo su contenido, y el resultado natural de la entrega de los cautivos es el fin de la guerra”, declaró al Ansari, en referencia a los 48 rehenes —vivos y muertos— que serían intercambiados por prisioneros palestinos.
Hacia un acuerdo “definitivo y duradero”
En una conferencia desde Doha, Al Ansari subrayó que los resultados de las conversaciones no serán temporales, sino definitivos.
“Trabajamos con los socios estadounidenses para garantizar que esta propuesta sea duradera y vigente, implementada gradualmente, sin dar a Israel la oportunidad de reanudar su beligerancia en la Franja de Gaza”, explicó el portavoz catarí.
Las conversaciones, iniciadas el lunes en Sharm el Sheij, se desarrollaron durante cuatro horas de intensas discusiones centradas en los principales obstáculos o “cuellos de botella” del proceso.
Con estos avances, Hamás busca preservar su presencia política en Gaza, mientras Egipto y Catar intensifican sus esfuerzos diplomáticos para lograr un acuerdo de paz sostenible que ponga fin a uno de los conflictos más prolongados y sangrientos de Oriente Medio.
