El grupo islamista palestino Hamás accedió este martes a entregar sus armas a un comité egipcio-palestino, pero rechazó categóricamente la propuesta de ceder la administración de la Franja de Gaza a un comité internacional de transición, como plantea el plan de paz impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump, informaron fuentes palestinas cercanas a las negociaciones.
Según un informante que pidió anonimato por la sensibilidad del proceso, el movimiento aceptó la entrada en Gaza de fuerzas de seguridad palestinas entrenadas en Egipto y Jordania, pero se opuso a la designación del ex primer ministro británico Tony Blair como gobernador del enclave, aunque estaría dispuesto a que asuma una función de “supervisión remota”.
“Hamás está dispuesto a discutir una transferencia de responsabilidades, pero no a entregar Gaza a un ente internacional”, explicó la fuente, que participa de las conversaciones indirectas entre Hamás e Israel en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij.
Nueva propuesta interna de gestión
En lugar de un comité internacional, Hamás propuso que una delegación encabezada por su jefe negociador, Jalil al Haya, mantenga el contacto con Israel a través de mediadores, mientras otro equipo dialogaría con la Autoridad Nacional Palestina (ANP) para traspasar la gestión administrativa del enclave a un comité palestino vinculado al gobierno en Ramala.
Asimismo, el grupo exigió un alto el fuego de siete días tanto en la Franja como en el espacio aéreo israelí, para permitir la recogida y liberación de los rehenes israelíes retenidos en distintos puntos del territorio. También pidió que Estados Unidos garantice la seguridad y libertad de movimiento de sus líderes durante la implementación del acuerdo.
Avances en las conversaciones
Las negociaciones, iniciadas el lunes, continuarán este martes por la tarde, tras una primera ronda “en un ambiente positivo”, según confirmaron dos fuentes cercanas al proceso.
El portavoz del Ministerio de Exteriores de Catar, Majed al Ansari —uno de los países mediadores junto a Egipto—, señaló que la entrega de los rehenes israelíes sería la primera fase del acuerdo, y que su cumplimiento “significaría el fin de la guerra” en Gaza.
“La aprobación del plan de Trump implica aceptar sus condiciones. La entrega de los cautivos será el punto de partida para el fin del conflicto”, dijo Al Ansari en su conferencia semanal desde Doha.
Una paz “definitiva y no temporal”
El funcionario catarí destacó que los resultados de las negociaciones “no serán temporales, sino definitivos”, y que el objetivo es traducir el acuerdo “en medidas prácticas sobre el terreno, implementadas gradualmente, sin dar a Israel la oportunidad de reanudar la guerra”.
Durante la primera sesión, de cuatro horas, los equipos negociadores discutieron los principales “cuellos de botella” del proceso, entre ellos la composición del comité de seguridad, las garantías de cese al fuego y la presencia internacional en Gaza.
Contexto regional
El plan de paz propuesto por Trump incluye la entrega gradual de los rehenes israelíes, la retirada escalonada del ejército israelí de la Franja y la formación de una autoridad transitoria que conduzca a una solución política a largo plazo.
Con esta posición, Hamás busca mantener su presencia política en Gaza mientras Egipto y Catar intensifican sus esfuerzos diplomáticos para alcanzar un acuerdo que ponga fin a dos años de guerra y siente las bases de una paz duradera en Medio Oriente.
