Fotografía tomada el 22 de julio en la ciudad de Gaza, de niños tratando de conseguir comida en los centros de distribución de ayuda humanitaria. EFE/UNICEF/Mohammed Nateel -SOLO USO EDITORIAL/SOLO DISPONIBLE PARA ILUSTRAR LA NOTICIA QUE ACOMPAÑA (CRÉDITO OBLIGATORIO)
Gaza atraviesa una de las peores crisis humanitarias de los últimos años. Según el informe más reciente del Ministerio de Sanidad gazatí, once personas fallecieron este domingo por desnutrición, elevando a 300 el total de muertos desde el inicio de la ofensiva israelí en octubre de 2023.
Entre las víctimas se encuentran dos bebés: Haya, de 6 meses, y Habiba, de 22 días, además de seis adultos mayores. Los otros tres fallecidos eran jóvenes y adultos.
La mayoría de estas muertes han ocurrido en los últimos dos meses debido a un bloqueo casi total de alimentos y medicinas impuesto por Israel, que controla los accesos a la Franja de Gaza.
Pese a la presión internacional, la ayuda humanitaria sigue siendo insuficiente. Aunque Israel ha permitido en las últimas semanas el ingreso de algunos suministros y envíos aéreos, las cantidades no cubren las necesidades básicas de la población, según reporta la ONU.
Desde el inicio del conflicto, más de 60,000 personas han muerto en el enclave palestino. Diversos países y organizaciones internacionales, entre ellos Sudáfrica, han denunciado la situación ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), calificándola como posible genocidio.
La comunidad internacional mantiene la presión para que se abran más corredores humanitarios, pero la población de Gaza continúa enfrentando hambre extrema, falta de medicinas y condiciones de vida insostenibles.
