Un violento incendio consumió en la madrugada de este sábado la Villa Doña Emilia, una joya arquitectónica construida en 1895 y considerada parte esencial de la identidad histórica y cultural de San Fernando de Montecristi.
El Cuerpo de Bomberos, bajo el mando del coronel Juan Francisco, trabajó intensamente para sofocar las llamas y evitar que se propagaran a viviendas aledañas, pero la centenaria edificación quedó totalmente destruida. La tragedia ha dejado consternados a los munícipes, que la reconocían como “compañera inseparable” del icónico reloj público de la ciudad.
Un patrimonio en abandono
Distintos medios habían advertido en varias ocasiones sobre el deterioro que presentaba la Villa, mientras ciudadanos exigían su restauración como monumento histórico. Su destrucción supone una pérdida irreparable para la memoria cultural de Montecristi.
Sospechas en la población
En redes sociales, residentes reclaman un levantamiento de las cámaras de seguridad en la zona, ya que sospechan de posibles manos criminales detrás del siniestro. Argumentan que, dado que en la madrugada estaba lloviendo, resulta extraño que la estructura se incendiara por sí sola.
La comunidad pide respuestas rápidas y acciones concretas para proteger y preservar los espacios históricos que aún sobreviven en el municipio, en medio del dolor por la pérdida de uno de sus patrimonios más emblemáticos.
