Familiares de presos políticos en Venezuela lograron este domingo visitar a sus parientes por primera vez desde que fueron detenidos, en una jornada marcada por la incertidumbre ante el lento avance de las promesas de excarcelaciones por parte del gobierno.
En las afueras de la cárcel del Rodeo I, en el estado Miranda, al oeste de Caracas, Aurora Silva, esposa del exdiputado Freddy Superlano, expresó su emoción y alivio tras ver a su esposo después de casi 18 meses de detención desde julio de 2024, en el contexto de la crisis poselectoral en el país. “Pude constatar que está vivo, fuerte y convencido de que pronto va a salir”, afirmó Silva a los medios.
La visita se produjo en medio de una creciente expectativa por las excarcelaciones anunciadas recientemente por las autoridades, tras el anuncio del pasado jueves sobre la liberación de un “número importante de personas” consideradas presos por motivos políticos. Sin embargo, organizaciones de derechos humanos y grupos opositores han denunciado que el proceso ha avanzado “a cuentagotas” y que el número real de liberados aún es reducido comparado con los cientos que siguen detenidos.
Otro familiar, Juan Carlos Lago, padre del capitán del Ejército Juan Carlos Lago Ochoa, también señaló que vio a su hijo por primera vez desde su detención en enero de 2025, constatando que se encuentra en buen estado de salud física y mental. Lago subrayó, sin embargo, que las familias continúan presionando de forma pacífica para que se aceleren las liberaciones.
Mientras tanto, varios familiares han pasado días a las afueras de los centros de detención, aguardando noticias sobre la situación de sus seres queridos y exigiendo que se cumplan los compromisos de excarcelación anunciados por las autoridades venezolanas, en medio de un ambiente de ansiedad y esperanza.
