Las autoridades rusas confirmaron este domingo que la explosión ocurrida el pasado viernes en un taller de la planta Elastik, en la región de Riazán, dejó un saldo de 20 fallecidos y 134 heridos. El siniestro se registró en el distrito de Shilovsky, al sureste de Moscú.
De acuerdo con el informe oficial, 31 de los heridos permanecen hospitalizados en centros médicos de Riazán y Moscú, mientras que 103 reciben tratamiento ambulatorio.
Empresa bajo la lupa
La fábrica Elastik pertenece al grupo petrolero Transneft, pero había arrendado el taller a la compañía Guefest-M, dedicada a la producción de explosivos. Medios locales recordaron que esta empresa había sido sancionada en varias ocasiones por incumplir normas de seguridad y condiciones laborales.
El gobernador de Riazán, Pavel Malkov, explicó que la explosión se originó por un incendio en el interior del taller. Versiones difundidas en canales de Telegram como 112 y Mash apuntaron a la detonación de municiones como causa probable.
Investigación en curso
El Comité de Investigación de Rusia abrió un expediente penal por violación de normas de seguridad industrial, aclarando que el hecho no tuvo relación con un ataque militar. El canal Baza también descartó la hipótesis de un ataque ucraniano, señalando que no se activaron alarmas antiaéreas en la región.
Rescate y contexto
El Ministerio de Emergencias difundió imágenes en las que se observa parte de la planta destruida y a rescatistas trabajando entre escombros con perros rastreadores.
Si bien las explosiones industriales no son poco comunes en Rusia —debido al deterioro de infraestructuras de la era soviética y a fallos de seguridad—, el contexto de la guerra en Ucrania genera suspicacias, ya que Kiev ha dirigido ataques contra infraestructura estratégica rusa desde el inicio de la ofensiva en 2022.
