Al menos diez personas fallecieron y más de treinta resultaron heridas este martes tras la explosión de un coche bomba en las inmediaciones de un edificio gubernamental en Quetta, capital de la provincia de Baluchistán, según confirmaron las autoridades locales.
El superintendente de la Policía, Muhamad Baluch, informó que el vehículo cargado con explosivos estalló cerca de la sede del Cuerpo Fronterizo, en una zona altamente vigilada. El ataque fue seguido por un intercambio de disparos.
Reacción de las autoridades
El ministro principal de Baluchistán, Sarfraz Bugti, condenó el atentado y afirmó que las fuerzas de seguridad respondieron de manera inmediata, logrando abatir a cuatro presuntos terroristas.
“Los terroristas no podrán debilitar la determinación de la nación mediante actos cobardes. El sacrificio del pueblo y de las fuerzas de seguridad no será en vano”, manifestó Bugti en un comunicado difundido en su cuenta de X.
Por su parte, el presidente de Pakistán, Asif Alí Zardari, responsabilizó a “terroristas patrocinados por India” y apuntó directamente a la organización Tehrik-i-Taliban Pakistan (TTP), conocida como los talibanes paquistaníes, aunque este grupo aún no ha reivindicado la autoría.
Emergencia hospitalaria
Ante la magnitud de la tragedia, el Ministerio de Salud de Baluchistán declaró la emergencia en todos los hospitales de Quetta. El secretario de Salud, Mujeebur Rehman, ordenó al personal médico, farmacéutico y de enfermería permanecer en servicio permanente en el Hospital Balochistan Medical College y en el Centro de Traumatología.
Contexto de violencia
Pakistán enfrenta desde hace años una ola de violencia atribuida al TTP y otros grupos extremistas. Las autoridades paquistaníes han acusado reiteradamente al régimen talibán en Afganistán de no tomar medidas contra estos militantes, advirtiendo incluso con posibles operaciones transfronterizas.
Hasta el momento, ningún grupo armado se ha adjudicado la responsabilidad del ataque.
