El gobierno de Estados Unidos anunció este miércoles nuevas sanciones contra cuatro altos funcionarios de la Corte Penal Internacional (CPI), en respuesta a las investigaciones contra militares y autoridades estadounidenses e israelíes por presuntos crímenes de guerra.
Los sancionados son los jueces Kimberly Proust (Canadá) y Nicolas Guillou (Francia), junto con los fiscales Nazhat Shameem Khan (Fiyi) y Mame Mandiaye Niang (Senegal). El Departamento de Estado explicó que todos participaron directamente en procesos judiciales relacionados con las operaciones militares de EE.UU. en Afganistán y la guerra de Israel en Gaza.
El secretario de Estado, Marco Rubio, declaró que Washington no permitirá que la CPI investigue a “nacionales estadounidenses o israelíes sin el consentimiento de sus gobiernos”, y aseguró que se seguirán tomando medidas “para proteger la soberanía nacional y la seguridad de los aliados”.
Las sanciones implican el congelamiento de activos bajo jurisdicción estadounidense y la restricción de operaciones financieras. Entre las causas, se incluye la autorización de órdenes de arresto emitidas contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el exministro de Defensa, Yoav Gallant, en relación con la ofensiva militar en Gaza.
La medida intensifica el conflicto entre Washington y la CPI, organismo al que Estados Unidos no pertenece, y marca una línea dura que revive las tensiones iniciadas durante la administración de Donald Trump, que también aplicó sanciones similares contra funcionarios de la corte.
