El Gobierno de Estados Unidos negó este lunes, ante el Consejo de Seguridad de la ONU, que se encuentre en guerra contra Venezuela o que haya iniciado una ocupación del país suramericano, tras la detención del presidente venezolano Nicolás Maduro y la instauración de una administración provisional mientras se produce una transición política.
Durante su intervención, el embajador estadounidense ante las Naciones Unidas, Mike Waltz, aseguró de manera categórica que las acciones de Washington no constituyen un conflicto armado ni una intervención militar contra la nación venezolana.
“No hay ninguna guerra contra Venezuela ni contra su pueblo. No estamos ocupando ningún país”, expresó el representante diplomático al dirigirse a los miembros del máximo órgano de seguridad internacional.
La delegación estadounidense explicó que su postura se enmarca en un proceso orientado a facilitar una transición política, reiterando que las medidas adoptadas buscan evitar un mayor deterioro institucional y humanitario, sin recurrir a una ocupación territorial.
Las declaraciones se produjeron en medio de un debate internacional marcado por reacciones encontradas de distintos gobiernos y organismos multilaterales, algunos de los cuales han solicitado el respeto al derecho internacional y a la soberanía de los Estados.
El Consejo de Seguridad continuará evaluando la situación venezolana en sesiones posteriores, mientras persiste la atención global sobre los acontecimientos políticos y judiciales que involucran a Venezuela y a Estados Unidos.
