El Gobierno de España anunció este jueves la apertura de una investigación sobre las graves violaciones de derechos humanos en la Franja de Gaza, en un nuevo gesto crítico hacia la campaña militar israelí en el enclave palestino.
El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, designado por el Ejecutivo de Pedro Sánchez, dictó un decreto para crear un equipo de trabajo especializado que recabará y preservará pruebas susceptibles de ser entregadas a las autoridades competentes, en cumplimiento con las obligaciones internacionales de España en materia de derechos humanos y cooperación judicial.
La Fiscalía española precisó que cualquier evidencia obtenida —directa o indirecta— podrá ser incorporada a un marco procesal que facilite su uso posterior, incluso en instancias como la Corte Penal Internacional (CPI).
Contexto internacional
La medida se alinea con las recomendaciones de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados, que insta a los Estados a cooperar con la Fiscalía de la CPI.
El anuncio coincide con las órdenes de arresto emitidas por la CPI contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el exministro de Defensa Yoav Gallant, acusados de crímenes de guerra y de lesa humanidad.
España, además, participa en el procedimiento iniciado por Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), que acusa a Israel de genocidio en Gaza, un proceso que aún se encuentra en fase preliminar.
Reacciones y tensiones bilaterales
La decisión española se produce en un clima de máxima tensión diplomática con Israel. Desde que en mayo de 2024 España reconociera al Estado de Palestina junto con Irlanda y Noruega, las relaciones bilaterales se han deteriorado. Israel retiró a su embajador en Madrid y el Gobierno español llamó a consultas a su representante en Tel Aviv tras un cruce de críticas.
Las tensiones también tuvieron eco en el ámbito social y deportivo. La última etapa de la Vuelta ciclista a España en Madrid fue cancelada tras masivas manifestaciones propalestinas que congregaron a decenas de miles de personas. El propio Sánchez llegó a sugerir la exclusión de Israel de competiciones internacionales “hasta que no cese la barbarie” en Gaza.
Incluso la Casa Real se sumó a las críticas: el rey Felipe VI, desde Egipto, denunció la “crisis humanitaria insoportable” en la Franja de Gaza, alineándose con la posición del Gobierno.
