Por Luis Hernández
SANTO DOMINGO. – El empresario Antonio Espaillat, principal imputado por el colapso del techo de la discoteca Jet Set —donde murieron 236 personas— ya ha pagado la fianza de 50 millones de pesos impuesta por la jueza Fátima Veloz y se espera que salga en libertad en las próximas horas.
Así lo confirmó su abogado Miguel Valerio, quien indicó que solo faltan trámites burocráticos por parte de la Secretaría de la Fiscalía del Distrito Nacional para ejecutar la decisión del tribunal. La medida fue dictada este viernes, exactamente una semana después de que los hermanos Antonio y Maribel Espaillat fueran arrestados.
Mientras tanto, el procurador adjunto Wilson Camacho, director de Persecución del Ministerio Público, calificó la decisión de “burla a las víctimas”, desatando una nueva ola de indignación entre familiares y dolientes del desastre.
Ante esas declaraciones, Valerio reaccionó asegurando que “una medida de coerción no decide nada” y que “el proceso judicial apenas comienza”.
“Esto no es un tema de testigos, es un tema de peritajes”, insistió el jurista, quien también acusó al Ministerio Público de “no respetar las instituciones”.
En medio de la controversia, Valerio defendió los acuerdos a los que ha llegado su cliente con algunas víctimas, incluyendo Zulinka Pérez, hija del fenecido merenguero Rubby Pérez, quien amenizaba la fiesta la noche del desastre.
“Es inhumano que se quiera farandulizar un tema tan serio. Esa muchacha perdió a su papá”, expresó, cuestionando a quienes critican los acuerdos reparatorios.
La defensa sostiene que Espaillat tiene suficiente arraigo económico, social y familiar para seguir el proceso en libertad, y que está “enfocado en ayudar a las víctimas”.
Con esta salida en libertad bajo fianza, el caso Jet Set sigue sumando indignación, cuestionamientos al sistema judicial y un creciente clamor de justicia por parte de los sobrevivientes y familiares de los fallecidos.
