A tan solo 12 horas de haber asumido la presidencia interina de Perú, José Jerí enfrenta una ola de indignación en redes sociales tras la difusión de presuntos mensajes antiguos de contenido machista y sexual, atribuidos a sus cuentas personales en Twitter e Instagram, publicados hace más de una década.
Los posts viralizados incluyen comentarios sobre mujeres y sexo que miles de usuarios han calificado de “denigrantes y misóginos”. Entre los mensajes más compartidos se leen frases como:
“Las mujeres son seducidas con amor, cariño y respeto. Para todas las demás existe Mastercard” (2011).
“Una mujer guapa que fuma es doblemente guapa” (2012).
“Lo que más me gusta de toda fiesta infantil, ¡las animadoras! ¡Son un encantooo!” (2013).
“¡Las chicas doradas italianas de Rústica son imponentes! ¡Mejor me voy a Italia! ¡Mamma mia!” (2014).
Además, internautas aseguran que en su cuenta de Instagram el mandatario seguía perfiles de modelos y de una conocida productora internacional de contenido pornográfico, lo que ha desatado una fuerte controversia pública sobre su conducta y ética.
UNA PRESIDENCIA MARCADA POR LA POLÉMICA
Los señalamientos resurgen pocos días después de que la Fiscalía archivara una denuncia por violación sexual interpuesta contra Jerí a inicios de 2025, bajo el argumento de falta de pruebas suficientes.
Según el expediente, una mujer denunció haber sido agredida sexualmente durante una reunión social el 29 de diciembre de 2024 en el distrito limeño de Canta, donde presuntamente participó el entonces congresista junto a otro hombre.
El caso, ampliamente difundido por medios locales, provocó una investigación paralela por “conducta sexual patológica”, tras la cual un juzgado civil ordenó a Jerí recibir tratamiento psicológico por impulsividad y descontrol conductual, medida que, de acuerdo con fuentes judiciales, nunca cumplió. Esto habría derivado en una nueva investigación por desobediencia a la autoridad, conforme al Código Penal peruano.
DE CONGRESISTA ACCESITARIO A PRESIDENTE
José Jerí, abogado de 38 años, asumió la presidencia interina del Perú tras la destitución de Dina Boluarte, aprobada con 122 votos a favor en el Congreso por “permanente incapacidad moral”.
El flamante mandatario no fue electo directamente: llegó al Parlamento en 2021 como suplente del expresidente Martín Vizcarra, quien fue inhabilitado por el Jurado Nacional de Elecciones.
En su discurso de juramentación, Jerí prometió un “gobierno de reconciliación nacional, empatía y estabilidad”, pero su ascenso ya está empañado por un escándalo digital que amenaza con erosionar su legitimidad política antes de iniciar su gestión.
REACCIONES Y PETICIONES DE INVESTIGACIÓN
La difusión de los tuits provocó un terremoto político en Lima. Diversas organizaciones feministas y figuras del Congreso han solicitado a la Defensoría del Pueblo y al Ministerio Público abrir una investigación sobre el comportamiento del mandatario.
“Estos mensajes no son simples publicaciones antiguas: revelan una mentalidad misógina incompatible con el liderazgo de un país que lucha contra la violencia de género”, declaró la activista Indira Huarcaya, del colectivo Ni Una Menos Perú.
Por su parte, el equipo de prensa de la Presidencia no ha emitido un comunicado oficial, aunque fuentes internas señalaron que se analiza una estrategia de respuesta “para contener el daño reputacional”.
La crisis política peruana, que parecía encaminarse a una tregua con el relevo presidencial, vuelve a intensificarse con este nuevo escándalo que mezcla política, redes sociales y viejos fantasmas judiciales.
