El Museo del Louvre, considerado el más visitado y uno de los más grandes del mundo, cerró el año 2025 con un total de nueve millones de visitantes, lo que representa un incremento de 300,000 personas en comparación con el año anterior, según datos oficiales ofrecidos por la institución.
Del total de visitantes recibidos durante 2025, el 73 % procedía del extranjero, y cerca del 40 % correspondía a países fuera del Espacio Económico Europeo (EEE), lo que reafirma el posicionamiento del Louvre como uno de los principales referentes culturales a escala global.
El museo informó que alrededor de tres millones de personas accedieron de manera gratuita a sus instalaciones, incluyendo grupos escolares, universitarios, sociales, sanitarios y personas con discapacidad. Asimismo, se mantiene la política de gratuidad para todo público el primer viernes de cada mes a partir de las 6:00 de la tarde, con excepción de los meses de julio y agosto.
Entre las exposiciones temporales más exitosas de 2025 destacó “Louvre Couture: Objetos de Arte, Objetos de Moda”, que superó el millón de visitantes. Le siguieron “Una Pasión China: La Colección Thiers”, con más de 300,000 asistentes, y “Figuras del Loco: De la Edad Media al Romanticismo”, que atrajo a más de 250,000 personas.
No obstante, el inicio de 2026 ha estado marcado por dificultades operativas. Este lunes, el Louvre abrió de manera parcial tras la decisión de sus sindicatos de mantener la huelga iniciada en diciembre, permitiendo únicamente el acceso al denominado “tour de obras maestras”, que incluye piezas emblemáticas como la Mona Lisa, la Venus de Milo y la Victoria Alada de Samotracia.
Las organizaciones sindicales han manifestado su inconformidad por la falta de personal, especialmente en áreas de seguridad, el incremento de tarifas para visitantes no europeos, y el deterioro de la infraestructura del museo, situación que se agravó tras el robo de joyas históricas ocurrido en octubre de 2025 y otros incidentes estructurales registrados en meses posteriores.
Pese a este contexto, la administración del Louvre mantiene sus proyecciones de estabilidad a largo plazo y reafirma su compromiso con la preservación del patrimonio cultural, la seguridad de sus colecciones y la experiencia de los millones de visitantes que recibe cada año.
