WASHINGTON / CARACAS. – El Comando Sur de Estados Unidos realizó esta semana ejercicios militares con fuego real en aguas del mar Caribe, empleando artillería naval, sistemas de defensa antiaérea y maniobras de unidades del Cuerpo de Marines, en lo que ha sido calificado como la mayor movilización de fuerzas norteamericanas en la región en más de 30 años.
En un video difundido en la red social X, se observan cañones disparando de forma coordinada, lanzamientos de proyectiles desde buques de guerra, formaciones navales y detonaciones de alto calibre sobre el mar. La secuencia incluye la advertencia: “No se equivoquen. Lo que están haciendo ahora no es un entrenamiento. Este es un ejercicio en condiciones reales”.
Estrategia antidrogas y despliegue histórico
Según el comunicado oficial, estas operaciones responden a la misión de Comando Sur y a las prioridades del Departamento de Defensa de EE.UU., bajo directrices del presidente Donald Trump, con el objetivo de reforzar la presencia militar en el Caribe para combatir el narcotráfico y responder a amenazas catalogadas como de seguridad nacional.
Una notificación enviada al Congreso estadounidense clasificó a los carteles de drogas como “organizaciones terroristas y grupos armados no estatales”. El documento detalló tres recientes operaciones que dejaron un saldo de 14 fallecidos, identificados como presuntos integrantes de redes de tráfico.
La portavoz presidencial, Anna Kelly, defendió la acción afirmando que “el presidente actuó en línea con el derecho de los conflictos armados para proteger al país de quienes intentan traer veneno mortal a nuestras costas”.
El despliegue incluyó 10 aviones F-35 en Puerto Rico, ocho buques de guerra y un submarino nuclear, configurando la mayor demostración de fuerza en la zona desde la Guerra Fría.
Caracas denuncia provocación
El ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino, denunció la incursión de cinco aeronaves de combate estadounidenses a 75 kilómetros de la costa venezolana, calificando el hecho como una “provocación” y “amenaza contra nuestra seguridad nacional”.
Por su parte, el Gobierno de Nicolás Maduro emitió una nota oficial rechazando las maniobras militares, al considerarlas una “flagrante violación del derecho internacional” que incluso pone en riesgo la aviación civil en la región.
Maduro acusó a Washington de utilizar las operaciones antidrogas como “pretexto para un cambio de régimen” en Venezuela.
Escalada de tensión
Las maniobras militares coinciden con advertencias de Trump de que cualquier nuevo acercamiento de aviones venezolanos a buques estadounidenses será respondido con derribos. El Caribe permanece bajo un clima de alta tensión y vigilancia, con operaciones navales y aéreas multiplicándose mientras ambos gobiernos intercambian acusaciones sobre seguridad y legalidad de sus acciones.
