Legisladores del partido oficialista Nuevas Ideas (NI), que respalda al presidente Nayib Bukele, presentaron este jueves una propuesta de reforma constitucional que habilitaría la reelección presidencial indefinida en El Salvador, desafiando un principio histórico consagrado en la Carta Magna.
La iniciativa, sometida a consideración de la Asamblea Legislativa, plantea la modificación de cinco artículos clave de la Constitución: los artículos 75, 80, 133, 152 y 154, todos vinculados con los límites al ejercicio del poder presidencial.
“El pueblo debe decidir”
Durante la presentación, la diputada Ana Figueroa, vocera del bloque oficialista, defendió el proyecto alegando que la Presidencia debe someterse al mismo principio de libre elección que rige para otros cargos públicos.
“La población salvadoreña va a tener el poder de decidir hasta cuándo desea apoyar el trabajo de cualquier funcionario público, incluyendo su presidente”, argumentó Figueroa.
La legisladora añadió que se trata de una actualización democrática que reconoce la voluntad popular como el eje rector del sistema político.
De reinterpretación judicial a reforma permanente
Desde su fundación, la Constitución de 1983 ha prohibido de forma explícita la reelección presidencial inmediata. Sin embargo, en 2021, la Sala de lo Constitucional, renovada tras una polémica destitución de sus magistrados, reinterpretó el texto constitucional para permitir que un mandatario pudiera optar por un segundo mandato consecutivo.
La reforma propuesta ahora busca institucionalizar esa reinterpretación, dando carácter permanente y sin restricciones a la posibilidad de ejercer la Presidencia en más de dos ocasiones, de manera consecutiva o alterna.
Controversia constitucional y precedentes históricos
Juristas y sectores críticos han señalado que la prohibición de la reelección inmediata ha sido una de las garantías republicanas más sólidas en la historia constitucional salvadoreña, establecida como salvaguarda contra el autoritarismo.
Con esta propuesta, Nuevas Ideas aprovecha su mayoría calificada en la Asamblea Legislativa, lo que le permitiría aprobar reformas constitucionales sin necesidad de apoyo opositor en la legislatura actual. No obstante, para que la modificación entre en vigor, deberá ser ratificada por la próxima Asamblea, tras las elecciones legislativas de 2027, conforme al procedimiento establecido por la propia Constitución.
El debate en torno a la concentración de poder, el rol del Ejecutivo y los límites al mandato presidencial promete ser uno de los más intensos en la vida política salvadoreña de los próximos meses.
