La diputada Carmen Ligia Barceló aclaró este lunes que su propuesta legislativa no tiene como objetivo eliminar la cesantía laboral, sino modernizar y fortalecer este derecho, con el propósito de adaptarlo a las realidades actuales del mercado de trabajo y garantizar beneficios tanto para los empleados como para los empleadores, especialmente las micro y pequeñas empresas.
La congresista explicó que en los últimos días se ha generado una “ola de desinformación” en torno a su iniciativa, por lo que llamó a la población a escuchar su planteamiento directamente y no dejarse llevar por interpretaciones erróneas.
“Reitero que no estoy proponiendo eliminar la cesantía. Mi intención es promover un diálogo responsable que nos permita encontrar un modelo más justo, equitativo y sostenible, que proteja al trabajador sin asfixiar a las pequeñas empresas”, expresó Barceló.
La legisladora aseguró que su propuesta no afectará los derechos adquiridos de los empleados actuales, ya que no será retroactiva y las prestaciones acumuladas se mantendrán garantizadas conforme a la ley.
Asimismo, señaló que el actual esquema de cesantía representa una carga difícil de sostener para muchas microempresas, lo que impide su crecimiento, limita la formalización laboral y frena la generación de nuevos empleos.
“Cuando una pequeña empresa tiene que despedir a un empleado y pagarle 150 o 250 mil pesos en pocos días, simplemente quiebra. Eso provoca que los demás trabajadores también pierdan su fuente de sustento”, advirtió.
Barceló destacó que la realidad laboral de su provincia, Hato Mayor, evidencia la urgencia de una reforma. De una población de aproximadamente 103 mil habitantes, solo 4,034 personas cuentan con empleos formales, mientras que más de 37 mil trabajan sin seguridad social ni beneficios laborales.
“Siete de cada diez hatomayorenses no tienen acceso a empleos formales ni a la cesantía. Si no modernizamos esta ley, seguiremos condenando a gran parte de nuestra gente a la informalidad”, afirmó.
La diputada enfatizó que su propuesta busca preservar los derechos laborales, al tiempo que promueve un sistema más equitativo, moderno y viable, capaz de impulsar la creación de empleos formales y fortalecer el tejido empresarial.
“Modernizar la cesantía no significa eliminarla. Significa cuidar a quien trabaja, pero también cuidar a quien genera trabajo. Solo así podremos avanzar hacia un país más justo, competitivo y sostenible”, concluyó Barceló.
